Tuve mi primer contacto con esta teoría en una clase de estrategía de mi MBA, en ese momento no tenía la respuesta o mejor dicho una opinión en el tema. Un año despúes un estudio publicado por la escuela de negocios de Harvard, a través de la profesora de marketing Anita Elberse me hizo reflexionar sobre la Teoría original.
The Long Tail, editado en 2006 y escrito por Chris Anderson, fundador de Wired, es uno de esos libros que aparecen periódicamente y que pretenden que uno se replantee todo lo que asume como cierto sobre cómo funciona la sociedad. En este caso, el mensaje era que Internet y sus casi ilimitadas opciones estaban reconfigurando la economía y la cultura. Desde Harvard la profesora de Marketing Anita Elberse replantea la teoría.
La teoría de La larga cola, tal como la explica su creador Chris Anderson, sostiene que la sociedad “depende cada vez menos de la concentración en un número relativamente reducido de ?superventas? (productos de consumo y mercados) en la cabeza de la curva de la demanda para pasar a un gran grupo de nichos en la cola”. La razón es la abundancia de elecciones fáciles que Internet hace posible. Una tienda de música sólo tiene capacidad para un determinado número de discos. Sin embargo, iTunes, la tienda digital de música de Apple, ofrece enlaces a los millones de canciones que sus servidores pueden almacenar. Así, explica Anderson, “los bienes y servicios destinados a una minoría pueden ser económicamente tan atractivos como los productos de masas”. Como consecuencia, a muchos gerentes se les pidió que ajustaran sus planes de negocio conforme a esta teoría.
Desde su publicación, el libro ha gozado de un aura sagrada en Silicon Valley. Los planes de negocio que sólo anticipaban un desempeño comercial modesto de sus productos citaban La larga cola como justificación, dado que aparentemente había probado que la Web tiene cabida para un mercado de otros productos además de los superventas.
Anita Elberse, profesora de marketing de la escuela de negocios de Harvard, pone en duda la teoría aplicando al sector del ocio y la cultura un riguroso análisis estadístico.
Elberse estudió los datos de alquiler de películas en Internet y ventas de música digital y descubrió que los patrones según los que la gente compra en la Web son esencialmente los mismos que cuando compra en tiendas físicas. No sólo quedó en evidencia que los superéxitos son igual de importantes en línea, sino que la información sugiere que la Web está haciendo que su peso aumente, en vez de disminuir.
Anderson respondió en su blog, thelongtail.com, diciendo que gran parte de la diferencia entre su análisis y el de Elberse partía de cómo se medían los superventas y los productos poco exitosos, o “cabeza” y “cola”, según la jerga del libro. Aparte de eso, fue generoso en sus elogios al artículo y aseguró estar satisfecho con el riguroso escrutinio que estaba recibiendo la teoría.
Los blogs contribuyeron a difundir la teoría de La larga cola, algo que no es de extrañar si se toma en cuenta que prometía que cualquiera de ellos podía encontrar una audiencia solida. Sin embargo, los blogs dependen tanto de los superventas como el resto del mundo. Un porcentaje diminuto recibe la mayor cantidad de tráfico y el resto pasa desapercibido, dice Anderson.
Les diría que a esta altura estoy un 50% y 50%, tomaría partes especificas de ambos estudios y generaría una nueva teoría o varias.
Les dejo el Link del articulo Original: Should you invest in the long tail?
A sacar conclusiones:)
Saludos
Etiquetas: anderson, elberse, Harvard, The long tail

Diciembre 4, 2008 en 8:05 am |
La verdad que interesante lo que posteas!
Noviembre 28, 2009 en 6:54 pm |
[...] meses atrás hablamos sobre la teoría de la larga cola y la visión que tiene Harvard sobre la misma. Hoy y vía mi amigo Nico Rodz me encuentro con un interesante artículo sobre esta [...]