Caso Auctomatic|una parábola de la cultura de empresas nacientes en internet

By martinnoziglia

Desde la revista Newsweek en Español les dejo una más que atractiva e interesante nota sobre el caso Auctomatic. El caso es un ejemplo a tener en cuenta por toda la comunidad de emprendedores en Internet, no se la pierdan!

Kulveer Taggar dice que anticipaba esperar un poco más antes de volverse millonario. A su empresa naciente, Auctomatic, un ayudante con base en la red que automatiza las tareas de efectuar subastas para los mejores vendedores en eBay, le iba bien. Estaba haciéndose de clientes, recibiendo buenas noticias e incluso estaba por conseguir una segunda ronda de financiamiento. Los ingresos eran inexistentes, pero ¿qué se puede esperar cuando no se le cobra a los clientes y no se acepta publicidad? Se trataba de construir para el futuro.
Pero el futuro sucedió súbitamente o, dependiendo de cómo lo vea, el futuro no llegó a suceder. Una firma de Vancouver llamada Communicate.com se acercó a Taggar, de origen británico, y sus socios para comprar la empresa y contratarlos para renovar las compañías combinadas. (El negocio de Communicate era hacer dinero con el tráfico que provenía de poseer nombres de dominio de primera como perfume.com.) Instantáneamente, los sueños de evolucionar el concepto de Auctomatic fueron remplazados por una oportunidad de ayudar a los sueños de alguien más, y hacerse rico en el proceso. Vaya tentación para alguien que, como Taggar, sólo tiene 24 años. Lo mismo puede decirse de sus socios Harjeet Taggar (su primo) y Patrick Collison, que tienen 22 y 19 años.
La historia de Auctomatic es una parábola de la cultura de empresas nacientes en internet, donde es barato empezar compañías, es posible volverse multimillonario y es muy común desistir al hacerse millonario, todo ello antes de ser lo suficientemente mayor para rasurarse. Me reuní con Kulveer y Harjeet el año pasado cuando escribía un artículo sobre Y Combinator, una compañía que hace pruebas a los prospectos a empresas alrededor del mundo y reubica a las ganadoras en Silicon Valley por tres meses. A cambio de fondos de subsistencia, asesoría y acceso a los grandes inversionistas de Valley, Y Combinator toma una pequeña porción del capital. Al principio de la odisea, a todos les dan una camiseta gris que dice: “Haz lo que quiere la gente”. Si una compañía se hace pública o es comprada, sus fundadores reciben una segunda playera negra que dice: “Hice lo que quiere la gente”. Para cuando acabé mi artículo, una compañía en el grupo (Zenter, que hacía software para presentaciones en línea) ya había conseguido las playeras negras, después de que Google la comprara en un acuerdo multimillonario en dólares. Otras compañías habían asegurado financiamientos de inversionistas conocidos y de las firmas de capital de riesgo en Valley.
La historia de Auctomatic era atractiva. Kulveer y Harjeet, graduados de Oxford, se había dirigido a YC con un plan para ser un tipo de Craigslist para jóvenes universitarios, expandiendo un sitio en la red que ya habían empezado en Inglaterra. Llamaron a la compañía Boso (anagrama en inglés de “Compre en línea, venda en línea”), ignorantes de los recuerdos con cierto payaso que esa palabra traería en EE UU. Después de tres semanas aquí, no sólo cambiaron su nombre sino todo su plan comercial, adaptando sus esfuerzos al mercado de miles de millones en dólares de los vendedores en eBay. Terminaron su estadía en Silicon Valley con financiamiento de los ex ejecutivos de Google Paul Buchheit y Chris Sacca.
Sin que pasara mucho tiempo, el director de YC conoció a Collison, un adolescente irlandés y genio en códigos que presentó una solicitud para el programa de verano de YC en Cambridge, Massachusetts. Graham envió a Collison con los chicos de Auctomatic, y Collison (que dejó el Instituto Tecnológico de Massachussetts, MIT, el primer año) ayudó a desarrollar el software que ganaba los corazones de los vendedores de eBay. Luego, el otoño pasado, llegó la oferta de adquisición. Cuando Auctomatic empezó a negociar, dejó en espera sus esfuerzos por una segunda ronda de financiamiento, y por entonces se le acabó el dinero. Mientras tanto, cuando se corrió la voz de que Auctomatic estaba en el mercado, saltaron otros dos compradores posibles. De acuerdo con los protocolos de confidencialidad, no pueden ser nombrados, pero pueden ser descritos entre las principales compañías de internet del mundo. Altamente competitivas en el reto de contratar a la gente más inteligente, estas firmas de rápido crecimiento parecían codiciar a Auctomatic tanto por su talento como por su tecnología.
Extrañamente, una compañía que mostró poco interés en la tecnología de Auctomatic y sus creadores fue la apuesta más lógica: eBay. Uno pensaría que el gigante de las subastas (fijado en conservar a los vendedores contrariados) saltaría ante la oportunidad de hacerse con alguna tecnología que les facilitaría la vida a sus clientes. Pero eBay bostezó ante los sondeos de Auctomatic y se negó a comentar. “Fue una decisión difícil”, dice Kulveer, pero Auctomatic finalmente decidió ir con Communicate, que anunció el 26 de marzo la compra por US$5 millones en conjunto con un cambio de nombre y estrategia. Como Live Current Media, la firma tratará de construir aplicaciones innovadoras de comercio electrónico en lugar de sólo vender sus nombres de dominio. “Su software es un juego de herramientas y tecnologías para ayudarnos a realizar nuestro potencial”, dice el jefe de operaciones de Live Current, Jonathan Ehrlich. “Los chicos son brillantes y ávidos”. Y fueron a Vancouver.
A Graham, de YC, le hubiera gustado que el equipo de Auctomatic hubiera esperado. Cree que la mayoría de los empresarios exitosos son los que se resisten a las ofertas y siguen construyendo sus compañías. Pero entiende la tentación. “Cuando eres joven y te ofrecen tanto dinero, es difícil rechazarlo”, dice él. Tendrá que ordenar camisetas negras para los millonarios de Auctomatic.

Etiquetas: , , , ,

Escribe un comentario